El lagarto Juancho canta rumba

Friday, May 13, 2005

CRÓNICA DE UN DÍA DE FIESTA EN LA HABANA

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UN DOMINGO EN LA HABANA
"EL CALLEJÓN DE HAMEL HUELE A FIESTA Y SABE A RISA"

Otro domingo más. El calor es agobiante. No sabes qué hacer. Sigues como cada fin de semana. Tirado en el sofá, con la tele y el eterno zumbido del ventilador. Te apetece una cerveza pero supone mucho esfuerzo el levantarse para ir a por una a la nevera. La camiseta se te pega al cuerpo. El hedor es insoportable…y es entonces cuando te acuerdas de que no estás en Barcelona. Te levantas. Vas a la ducha y das gracias al cielo por haber tomado esta decisión. Estás en La Habana. Tu habitación está en la planta número trece de un hotelucho situado en el malecón habanero. Lo ves todo. Ya no es un domingo más. Es el domingo. Y así lo viví.


Lo primero que pensé es que no llegábamos. Esto de estar de vacaciones es un decir. Todos los días éramos las primeras en bajar a por el desayuno. Bueno también porque aprovechábamos que aún los camareros estaban algo taciturnos para embutir en nuestras mochilas todo lo que cupiese y así ahorrarnos el pagar una comida.
Nada más salir del hotel el calor caribeño nos daba la bienvenida de un manotazo. Y así a 35 ºC empezamos a recorrer las calles de La Habana en busca de la fiesta dominguera tan famosa en Cuba.
Nuestra llegada la noche anterior no pudo ser más cómica. Nada más llegar al hotel decidimos ir a dar una vuelta para tener una primera toma de contacto con el terreno y sentirnos más seguras. Inútil. Las tres estábamos acongojadas (por no utilizar otra palabra). No queríamos admitirlo pero eso más que un primer paseo parecía la maratón de “haber quién llega antes de vuelta al hotel”. Y fue entonces cuando conocimos a un grupo de chicos cubanos miembros del Folklore Nacional como bailarines. Ahí fue cuando por fin respiramos más aliviadas. Ya podíamos decir que no estábamos como los pollitos recién salidos del cascarón: mojados y asustados.
A partir de ahí se puede imaginar el resto. Una cosa llevó a la otra. Acabamos aprendiendo a bailar salsa, merengue, bachata y son entre ron y mojitos en el malecón. La fiesta continuó hasta bien entrada la noche y quedamos que serían nuestros guías mientras durara el viaje. Así ese mismo día unas horas después salíamos decididas por la puerta del hotel a conocer y dejarnos guiar.
“Quedamos en el callejón de Hamel que allá sí que conocerán el sentido de la música en Cuba”. Y para allá nos fuimos. La ciudad parecía cobrar vida. Las calles estaban llenas de gente, nadie se quedaba en su casa. Todos parecían querer aprovechar al máximo su “día feriado”. Por un momento creí que pasábamos desapercibidas entre aquella multitud creciente. No era así. Nos quedamos maravilladas de la majestuosidad de las calles de la ciudad. Nunca había visto tanta arquitectura de calidad. Pero que se caía a pedazos. Los edificios descascarillados parecían retar al tiempo y al mar en un duelo de resistencia.
Callejones estrechos, pestilentes…pero llenos de vida. Y tres españolas con cámara en mano no son precisamente lo que yo entiendo por pasar desapercibida.
“Buenos días lindas” así nos saludó Carlos, un chiquito que nos encontramos en el camino. Después de tres palabras ya parecía amigo nuestro de la infancia. Y entonces la pregunta “Bueno ustedes ya habrán comprado souvenirs ¿no?”. No sé exactamente cómo fue la cosa pero acabamos en casa del padre de este muchacho, que trabaja en la fábrica de habanos, para comprar puros de contrabando. Nos condujo hasta un inmueble señorial. Me sentí como Escarlata O’Hara…se abrieron los portones de madera con un decrépito crujir que helaba los huesos. Y nosotras bien pegaditas pensando qué caramba hacíamos allí metidas. Allí mismo, en la entrada nos ofrecieron asiento que gratamente aceptamos. La estancia no era demasiado grande pero sus techos altos contrastaban con la humildad de los muebles. En una esquina la televisión. En ángulo los dos sofás. En la pared la cabeza de un ciervo de mirada atenta y lo que acabó por desquiciarme: un altar a los dioses de la santería. Ante este panorama no es difícil imaginar nuestro rostro descompuesto ante la duda y el temor a lo desconocido.
Y el ventilador colgado del techo zum zum zum testigo de todo lo que nos estaba pasando. Y yo sin uñas. Definitivamente no nos atrevimos a salir de la casa sin nuestro surtido de Cohiba, Montecristo y Partagás, cualquiera se ponía a regatear el precio. Ya con nuestros paquetes y con las rodillas temblando salimos, ya en serio, en busca del callejón donde habíamos quedado con los bailarines.
Una señora tuvo la amabilidad de buscarnos a un joven que tomaba la misma dirección para así no perdernos. Un chico no muy alto, más negro que el carbón y unas gafas de rapero que lo decían todo. Era cantante. Imaginad la estampa. Tres rubias en tirantes como cangrejos por el sol cantando los coros de un rap cubano por las calles de la Habana. Ahora entiendo las miradas de los transeúntes. Nos sentíamos de allí por cómo nos hacía sentir su gente. Lo que buscábamos era justamente lo que encontramos. Ser uno más y conocer.
Entre risas y aplausos empezamos a vislumbrar pequeñas concentraciones de gente que seguía nuestro mismo camino. A estas alturas ya estábamos ansiosas por llegar. El callejón de Hamel es un lugar digno de ser recordado. Es como entrar en otra dimensión. Ya en la entrada reza “la vida es música y cuando pasas estas puertas la pena no tiene lugar”.
Los tambores retumbando en mi pecho. La gente apretándose unos a otros para poder ver. Ojos que observan todo lo que haces. Y color, muchísimo color. Es un callejón que no tiene salida y que han transformado en un tipo de recinto de fiesta. La entrada está adornada con todo tipo de artilugios de la vida diaria. Desde una bañera partida por la mitad como asiento o regaderas a modo de macetas. Es muy estrecho, pero aún así los árboles no faltan. Y se agradece un poco de sombra. Los tambores seguían retumbando en mis sienes y lo único que quería era avanzar para poder ver quién tocaba, quién cantaba…Mucho calor. Mi ropa se adhería a mi piel. Estaba fatigadísima pero la música parecía alentar nuestros pasos a seguir. Andaba a tropezones y había momentos que no sabía dónde acababa mi cuerpo y empezaba el del que iba delante de mío. El bullicio era impresionante. Y ahí al fondo estaban los músicos. En un ritmo frenético de tambor golpeando el instrumento, haciéndole cobrar vida. Tanta pasión y entrega hacía que todos nos contagiáramos de esa energía. Nadie estaba quieto. Todo era risa, baile y trago.
En el centro una pareja bailando. Pero no a la manera que estamos acostumbrados. No era una danza. Era una discusión, una lucha que nos tenía al público embelesado. Giros bruscos con el cuerpo, saltos, gritos, pañuelos. Todo fluía entremedio de cantos que recuerdan que los cubanos nacieron de África y España..." El callejón de Hamel huele a fiesta y sabe a risa"
Así pasamos hasta las 5 de la tarde. Recogimos nuestras cosas y seguimos nuestra aventura por La Habana.

Destacado: Nadie estaba quieto. Todo era risa, baile y trago.

Monday, May 09, 2005

PERFIL GENÍS MORILLAS, MAESTRO DE LA GRAN LOGIA DE CATALUÑA Y BALEARES

Hombre orondo, enjuto y de rostro afable. En realidad esperábamos impacientes ver el rostro del Maestro de la Gran Logia de Cataluña y Baleares. Ninguno dijimos nada pero creo que todos temíamos encontrarnos con una presencia más agresiva. Genís Morillas es un hombre al que la vida le ha dado muchas oportunidades para cambiar y probar. Tal como él dice cree no haber desperdiciado ninguna. Actualmente es editor pero sido profesor de filosofía, arte, literatura y de educación para la paz en la UNITEC de Colombia. Por si fuera poco es también uno de los fundadores de los que ha bautizado como el club de los ausentes. Según nos cuenta se trata de una pequeña broma un juego de palabras de unos cuantos amigos que reconocieron no estar en Paris el mayo del ’68. “Toda la gente de entre 45 y 60 años dicen que estuvieron allá…y en total fueron cuatro gatos”. Genís Morillas no siempre quiso ser masón. Educado en un colegio de monjes, los hermanos, aprendió valores que le indujeron a querer conocer más de la masonería. En realidad estuvo 18 años intentando entrar pero no lo hizo hasta que no encontró una que admitiera a las mujeres. Lo primero era respetar en todos los niveles las tres premisas colectivas de la revolución francesa: igualdad, libertad y fraternidad sin importar el sexo o raza. La primera vez que oyó hablar de la masonería tendría 10 años, cuando un monje le dio para leer un libro que tenía en la portada un niño que estaba siendo amenazado por un loco sino pisaba una cruz católica. Título de la publicación: el francmasón y la virgen. Le sorprendió que en la escuela todo el mal se atribuyera a esta corriente y realmente fue eso lo que le indujo a querer saber más. Filosóficamente se define como un hombre marcado por el marxismo pero que evoluciona según el momento cree que se tiene que conocer de todo y no rechazar nada. Muchas cosas le han influido pero rechaza cualquier tipo de fanatismo. Poco a poco ha ido configurando una viada y una manera de pensar que lo han hecho merecedor de ocupar el cargo de Maestro de la Gran Logia de Cataluña y Baleares.
http://www.laic.org/lliga/

ENTREVISTA (ESTILO INDIRECTO) AL MAESTRO DE LA GRAN LOGIA DE CATALUÑA Y BALEARES

La masonería es un tema que ya ha dejado de importar un poco a la iglesia ¿no?

Con estas palabras nos recibió el Maestro de la Logia de Cataluña y Baleares. Genís Morillas no tuvo ningún problema en contestar pacientemente todas y cada una de nuestras preguntas. ¿Cuántas veces nos hemos preguntado qué es la masonería? Queda clara la rivalidad de esta corriente con la iglesia católica pero ¿sabemos realmente el porqué? A esta y otras cuestiones se les dio respuesta en el primer piso del número 27 de la calle Avinyó, pues la sede de la Logia está emplazada en esta pequeña calle del casco antiguo barcelonés.

La masonería siempre ha sido el gran desconocido de la sociedad actual. No es de extrañar porque ya desde antiguo, históricamente se ha ido castigando a aquello que no siga el ritmo que marca la Iglesia Católica. Aún así y ante nuestras dudas sobre la compatibilidad entre masonería y catolicismo topamos con una serie de convicciones sociales que no se corresponden con la realidad. Genís Morillas afirmó, en una entrevista cedida la pasada semana, que el ser masón y ser católico no está reñido. Es más se pueden “complementar”. Aún así asegura también que no se puede hablar de una religión masónica “No hay por una razón muy simple: si partimos del principio de que ninguno de nosotros tiene la verdad, ni católicos ni masones, es difícil establecer una religión sin ninguna verdad de base, es difícil”.

Otro gran mito social es vincular directamente actividad política con el hacho de ser masón. Morillas vuelve a desarticular nuestros argumentos alegando un profundo desconocimiento de lo que en realidad supone entrar a formar parte de una Logia. La Logia no funciona como un organismo completamente unido. Son, según el maestro, un grupo de “individuos” por lo tanto cada uno allá con su pensamiento y voluntad. Las opciones políticas son personales y como tales permanecen en la intimidad de la persona, no del grupo. “Pues cada uno tendrá una religión que quiere, si quiere tenerla y cada uno seguirá la tendencia política que siga, si quiere seguirla” respetar absolutamente la voluntad individual y la conciencia.

Tampoco iba a ser todo desmentido. Sí. Hay requisitos para entrar a formar parte de esta “gran familia”. Según Genís Morillas es indispensable ser persona “libre y de buenas costumbres”. Esto nos lo explica diciendo que una persona para poder ser miembro de la Logia tiene que tener cierta independencia, es decir, que por el hecho de asistir durante ala semana a las reuniones no tenga que privar a su familia de algún bien. De buenas costumbres hace referencia a la moralidad individual y a los ritos de conducta de cada persona que deben ser mesurados y correctos. Como él mismo nos ha hecho referencia anteriormente, la mujer no siempre es bienvenida en las Logias. A la pregunta sobre el papel que desempeña la mujer en el mundo masónico respondió que en el mundo masónico, en algunas obediencias ninguno. Porque no se las admite. Pero en el caso de la Logia en la que participa, la Gran Maestra es mujer.
Fundamentalmente el rechazo de la mujer a la hora de participar en el mundo masónico tiene mucho que ver con las llamadas constituciones de Anderson. Un documento elaborado con motivo de la fundación de la masonería. El documento fue redactado por dos curas protestantes: Anderson y Ramsy. Geni´s reconoce que históricamente, la mujer siempre ha pasado de ser una propiedad de los padres a ser del marido. En definitiva nunca ha podido considerarse tan libre como lo puede ser socialmente el hombre y con la frase “hombre libre y de buenas costumbres” se eliminaba automáticamente ala mitad de la población. La otra mitad no era libre, por lo tanto las mujeres no podían ser miembros del grupo. Morillas afirma que la interpretación literal del documento es el argumento en el que se reafirman aquellas logias que no permiten la entrada a mujeres.
Había algo más que nos tenía intrigados, ¿qué pasa si alguien quiere desvincularse de la institución? Por lo visto también está mitificada la figura del masón inquisidor que persigue si no se cumple lo que él manda. Morillas respondió a carcajada limpia que como mucho lo que se le pide a la persona en cuestión es que diga adiós o mande una nota a los hermanos confirmando que se da de baja. El maestro añadió que era más o menos como ser del Barça, “mandas una carta para que no te manden más en recibo al banco”. Igualmente aunque no se vuelva a frecuentar la Logia asegura que siguen formando parte de un todo y siempre serán hermanos por aquello que un día les unió.

Como hemos apuntado anteriormente, las relaciones entre la iglesia y la masonería no ha sido especialmente distendida. Pero no podíamos pasar sin preguntar al Sr. Morillas sobre la opinión que le merece que haya salido como Papa el que ha sido considerado gran inquisidor de la iglesia. Genís nos confiesa que como masón no tiene que decir nada porque al fin y al cabo son instituciones separadas. Sin vínculos de unión. Pero si tiene en cuenta la repercusión social y la importancia política de la Iglesia en el mundo, la elección de un Papa tan sumamente conservador después de un papado de similares características perjudica a muchos colectivos. Los homosexuales, las mujeres…la visión que le queda es la de dar un paso hacia atrás. “Se va al cuello de mucha gente”. Su primera impresión no es del todo positiva aunque tiene la esperanza de equivocarse y descubrir a un Benedicto VI revolucionario.

Se muestra indiferente ante las posibles actuaciones del nuevo Papa con respecto a la masonería, el “no se va a meter” con la Iglesia. Nos explica que su trabajo lo desarrolla dentro de la sociedad civil y dentro de ella hará lo que estime conveniente hacer. Así mismo afirma que respetará absolutamente todas las decisiones que tome el nuevo pontífice simplemente porque a él “no le afectan”.

ENTREVISTA (ESTILO DIRECTO) AL MAESTRO DE LA LOGIA DE CATALUÑA Y BALEARES

La masonería es un tema que ya ha dejado de importar un poco a la iglesia ¿no?

Con estas palabras nos recibió el Maestro de la Logia de Cataluña y Baleares. Genís Morillas no tuvo ningún problema en contestar pacientemente todas y cada una de nuestras preguntas. ¿Cuántas veces nos hemos preguntado qué es la masonería? Queda clara la rivalidad de esta corriente con la iglesia católica pero ¿sabemos realmente el porqué? A esta y otras cuestiones se les dio respuesta en el primer piso del número 27 de la calle Avinyó, pues la sede de la Logia está emplazada en esta pequeña calle del casco antiguo barcelonés.

Lagarto Juancho: Se ha dicho que había masones laicos, también pueden ser católicos... pero ¿se puede decir que hay una “religión masona”?

Genís Morillas: No hay una religión masona. No hay por una razón muy simple: si partimos del principio de que ninguno de nosotros tiene la verdad, ni católicos ni masones, es difícil establecer una religión sin ninguna verdad de base, es difícil. Entonces, la masonería lo que pretende es ser un punto de encuentro de la gente. Sea de la religión que sea, sea de la creencia política que sea y sea lo que quiera.
http://www.iveargentina.org/Teolresp/Casos/masoneria.htm

L.J: Y política masónica tampoco...

G.M: Tampoco hay. Eso es otro de los grandes mitos: “es que la masonería siempre está en contra de...” No, perdona. Si...no sé, en mi logia puede haber gente que va desde Iniciativa a Esquerra Republicana, PSC, alguno de Convergència y hasta incluso alguno del PP y unos cuantos que son apolíticos, tú imagínate como me siento yo si alguien dice, “ no, ahora, a partir de ahora, vamos a defender esta ley que propone tal partido”. Pues no chato, la defiendes tú, yo no, porque no me la creo. Yo estoy en contra de esa ley. ¿Pero cómo puedes hacer una política común o como puedes elaborar una religión común desde el punto de vista de respetar absolutamente la libertad de conciencia de la gente? Pues cada uno tendrá una religión que quiere, si quiere tenerla y cada uno seguirá la tendencia política que siga, si quiere seguirla. Pero no se puede hacer ninguna porque iría en contra de la conciencia de algunos de los que estuvieran presentes allí. Por lo tanto, no hay una actuación política ni religiosa desde la masonería.

L.J: ¿Se podría decir que hay algún requisito para ser masón?
G.M: Sí. Hay dos. Y nosotros lo definimos diciendo: “ser persona libre y de buenas costumbres”. Bueno, ¿y qué significa “de buenas costumbres”? Bueno, ya es una fórmula ritual por decir así, ¿no? Persona libre y de buenas costumbres. Que antes se decía hombre libre y de buenas costumbres. Pero como hay obediencias que admitimos a las mujeres pues no podemos decir “hombre”, se ha de decir “persona” o “hombres y mujeres libres y de buenas costumbres”. ¿De dónde viene esto? Esto viene de al principio, al crearse la masonería en el siglo, a principios del siglo XVIII, la masonería actual, la moderna por así decir... estamos en una época en que por ejemplo... la mujer, la mujer no era libre. La mujer dependía del papá, cuando se casaba del marido, y si el papá se moría y no se casaba, del hermano.
L.J: ¿Y qué rol desempeña la mujer en el mundo masónico?
En el mundo masónico, en algunas obediencias ninguno. Porque no se las admite. En otras obediencias exactamente el mismo que el varón. Ni más ni menos. En el caso nuestro, por ejemplo, la... la gran maestra, la presidenta de la obediencia es una mujer.
L.J: ¿Y las que no admiten a las mujeres... cuáles son sus argumentos?
G.M: Pues el argumento básico está en lo que se llaman las constituciones de Anderson. La creación de la masonería, en el año 1000... en el año 1720 o 22 más o menos, no sé, por esas fechas se elabora pues un documento, un documento fundacional de la masonería. Lo elaboraron básicamente dos curas protestantes: Anderson y Ramsy. Lo elaboraron estos dos señores y bueno... dentro de toda la serie de normas y tal que dijeron pues pusieron eso: “ser hombre libre y de buenas costumbres. Automáticamente eliminaban ya a la mitad de la población, eso está claro. La otra mitad no era libre. Y...argumento pues básicamente no hay ninguno más que ese.
Simplemente la interpretación…
Es la interpretación literal de ese documento. Yo no encuentro ningún otro argumento posible. Y ahora claro, coger un documento en su literalidad del siglo XVIII y quererlo llevar al XXI, a mí se me hace complicado...
L.J: ¿Qué pasa si alguien quiere abandonar la masonería?

G.M: Bueno, lo que se le pide es que al salir diga adiós por lo menos. Ya está. Tiene dos opciones: una, no volver, nadie le irá a buscar a casa y la otra hacer una pequeña carta diciendo que se da de baja. Como si eres socio del Barça y te quieres dar de baja, pues escribes una carta, mira no me paséis el recibo. Y se acaba la historia, no hay nada más.

L.J: ¿Qué le parece Ratzinger como Papa? Porque ahora, tanto católicos como laicos, se han mostrado bastante molestos por la elección de este Papa. Por mucho que digan que es de transición, etc etc. ¿Usted que tiene que decir?

G.M: Como masón ninguna. Pero yo creo que viendo la importancia social, la importancia política de la Iglesia en el mundo, que creo que es muy grande y es una institución que tiene un peso extraordinario en muchísimos temas. Yo creo que, claro, poner de Papa, después de un papado cómo el anterior, extraordinariamente conservador, especialmente en cuestiones sociales, nos vamos al cuello de mucha gente. Y en algún caso quizás diría algo retrogrado incluso, no sólo conservador. Claro poner como sucesor de él, al que ha sido el inquisidor general de la Iglesia, pues a mi la impresión que me da es que esto va más para tras todavía, la primera impresión, a lo mejor resulta que el señor es un revolucionario, no lo se, es posible. Supongo que como a todos habrá que dejarle tiempo. Me temo que los homosexuales tendrán que purgar muchísimo todavía antes de ser reconocidos como personas normales, la mujer lo tiene complicado para seguir o para entrar dentro, ya no digo una jerarquía, sino en actividades normales de apostolado de sacerdocio, lo tiene complicado. En fin, a lo mejor resulta que dentro de quince días empieza a sacar una serie de normas que bueno, hacen olvidar al Papa anterior.

L.J: ¿Cómo cree que va a actuar este nuevo Papa entre la masonería?

G.M: Hombre, yo no creo que le caigamos muy simpáticos. Pero vamos, sinceramente me viene sin cuidado, yo no me voy a meter con la Iglesia. Mi trabajo lo desarrollo dentro de la sociedad civil, y dentro la sociedad civil haré lo que en coincidencia crea que tenga que hacer, y respetare absolutamente todas las decisiones que tome el Papa, pura y simplemente porque a mi no me afectan.

http://es.catholic.net/biblioteca/libro.phtml?consecutivo=408

Friday, April 15, 2005

A todos los rumberos...

Un lagarto que canta rumba...pués sí. Más que nada por cuestiones ideológicas. Yo quiero creer que existe un lagarto gaditano que canta rumba al sol...¡Y que se llama Juancho! Ahora no lo negueis. Desde siempre, todos y cada uno de nosotros buscamos algo en lo que creer. Y lo fantástico remite a felicidad porque es infancia. Y mi lagarto soy yo de pequeña. Tú también crees en algo fantástico. Da igual. Aunque te creas muy maduro para estas cosas, aunque tengas 60 años y digas que son "paparruchas". ¿No has tenido nuca un monstruo debajo de la cama? ¿No has visto alguna vez a Papá Noel con sus renos por el cielo? Los mitos y misterios de la infancia que nunca debieron morir. Como el Principito. La muerte de la inocencia y de la confianza plena. No os culpo, de verdad. Hemos aprendido a seleccionar y juzgar qué creer. Lo único que quiero conseguir es que recordeis. Pensad y cread. Es lo único que nos queda cuando muere el niño... Ahora os pregunto
- ¿Creeis que mi lagarto canta rumba? Porque ahora sí que vuelvo a creer...